Autor Tema: Paracelso y Bach  (Leído 1868 veces)

Antonio Pereiro Diaz

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Paracelso y Bach
« en: Julio 03, 2015, 08:35:17 pm »
Hola a todos/as  hacía un tiempo que estaba en un estado de letargo vacacional en tierras gallegas y hasta que el ?¢‚Ǩ?ìjet lag?¢‚Ǩ¬ù no ha desaparecido totalmente, no estaba yo por la labor de escribir nada. Y aprovechando unos momentos de relax sentado a los pies de un hermoso ejemplar de castaño,  me puse a leer un trabajo en el que Philippus Aureolus Theophrastus Paracelsus Bombastus von Hohenheim o lo que es lo mismo Paracelso (1493-1541) donde explicaba que las plantas eran portadoras de alguna señal que nos sugiere alguno de sus secretos o virtudes que podríamos utilizar en beneficio de nuestra propia curación. Estas características sutiles quedan de manifiesto a través de la observación de la forma tanto de la flor como de su raíz, tronco, hojas, el color, el hábitat, etc.

El Dr. Edward Bach retoma estos principios relacionando el alma humana (lo espiritual) con el alma de la Naturaleza. Las Flores que Bach desarrolló se corresponden con aspectos de la experiencia de lo exterior y del alma humana. Encontró en la Naturaleza misma, las sustancias capaces de promover un cambio profundo en el espíritu del hombre y en consecuencia beneficios para su personalidad y su cuerpo físico.

Paracelso  creía que lo que producía la verdadera curación era la ?¢‚Ǩ?ìquintaesencia?¢‚Ǩ¬ù de una sustancia, ?¢‚Ǩ?ìel arcano, su parte más pura y noble?¢‚Ǩ¬ù. Este concepto de ?¢‚Ǩ?ìarcano?¢‚Ǩ¬ù como algo inmortal y superior a la materia que encierra la virtud necesaria para conservar o restaurar el equilibrio del organismo dadas sus propiedades terapéuticas específicas es un aporte que retoma Bach en cuanto al método de preparación que permite alcanzar la esencia de una flor.
La preparación del ?¢‚Ǩ?ìarcano curativo?¢‚Ǩ¬ù mediante las técnicas alquímicas fue la base de la metodología de Bach.

Tanto  Paracelso  como el Dr. Bach veían a la Naturaleza como proveedora de los remedios sanadores que Dios ha puesto para beneficio de la humanidad. En definitiva que para comprender la potencia terapéutica de una planta hay que considerar lo que toda su presencia evoca.

Es por ello que el estudiar la signatura de la planta nos permite conocer las esencias florales en profundidad, asimilar sus características, descubrir las diferencias sutiles entre esencias similares (diagnóstico diferencial), tener una previsión del desarrollo vital del individuo y reconectar al ser humano con su propia naturaleza.

Esto me hizo pensar en el fruto de  Sweet  Chestnut, ?¢‚Ǩ?ìla castaña?¢‚Ǩ¬ù con su estructura externa cubierta de espinas (erizo) que parecen protegerla de cualquier depredador, guardianas implacables del fruto que se encuentra en su interior.

Una vez que ha sido superada su envoltura es cuando aparece una cáscara lisa y brillante, de un color marrón oscuro, como veréis nos cuesta desprenderla, superados esos dos primeros obstáculos el siguiente paso será eliminar una tercera capa, una piel que resulta un tanto áspera y con un sabor no muy agradable.

Y después de pensar en la signatura de la ?¢‚Ǩ?ìcastaña?¢‚Ǩ¬ù me pregunto si tanta protección, no es buen ejemplo de nuestro propio camino existencial, ya que solemos protegernos del exterior con cierta personalidad agresiva (las espinas) y una vez hemos superado esa fase, todavía nos queda mucho camino hasta llegar al fruto  que se encuentra en su interior, aún nos queda  superar la cáscara marrón y la piel áspera y amarga. MÁs allá de todo eso, es cuando  nos encontramos a nosotros mismos.

Un abrazo.